En un hecho sin precedentes, el Gobierno federal publicó un decreto que prohíbe la importación, fabricación y comercialización de 35 moléculas de plaguicidas altamente peligrosos, considerados un riesgo crítico para la salud humana y el medio ambiente.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que muchos de estos químicos ya estaban restringidos en otros países, pero en México aún eran utilizados, lo que representaba un rezago en materia de salud y sostenibilidad.
Por su parte, el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, calificó la medida como “la mayor prohibición de plaguicidas en la historia del país”, superando la de 1991, cuando se vetaron 21 moléculas.
Entre las sustancias destacadas se encuentran el carbofurán, el endosulfán y el DDT, reconocidos por sus efectos tóxicos en humanos, fauna y ecosistemas.
El funcionario adelantó que en 2026 y 2027 se aplicarán nuevas rondas de restricciones, con el objetivo de avanzar hacia una agricultura más limpia, segura y sostenible, en beneficio de productores, consumidores y del entorno natural.






