La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó una advertencia a los mexicanos tras detectar que en el mercado existen productos que se presentan como leche, pero en realidad podrían ser imitaciones o combinados con grasa vegetal, lo que pone en duda su autenticidad y valor nutricional.
El hallazgo se dio a conocer en la edición de septiembre 2025 de la Revista del Consumidor, donde se publicaron los resultados de un estudio de calidad realizado entre mayo y julio de este año. En el análisis se revisaron 85 productos ultrapasteurizados, incluyendo leches enteras, parcialmente descremadas, semidescremadas, descremadas, deslactosadas y combinados con grasa vegetal.
En total, se aplicaron más de 6,460 pruebas para verificar el contenido neto, etiquetado, información comercial y especificaciones fisicoquímicas.
Profeco destacó que, aunque la mayoría de los productos cumplen con la normatividad en proteína, grasa y caseína, algunos artículos generan confusión, ya que se presentan visualmente como leche pura, pero contienen grasa vegetal en lugar de grasa butírica, que es la propia de la leche.
Un caso señalado fue “LactiLac”, etiquetado como “bebida láctea con grasa vegetal ultrapasteurizada”. Según el organismo, por su presentación podría confundirse con un producto lácteo, cuando en realidad es un combinado que no ofrece el mismo perfil nutricional.
La norma NOM-155-SCFI-2012 establece de manera estricta qué puede llamarse “leche” y obliga a declarar claramente cualquier adición de grasas vegetales.
Por ello, Profeco recomienda a los consumidores:Revisar que la etiqueta mencione “grasa butírica”.
Evitar confusiones con términos como “producto lácteo combinado”.
Verificar que aparezcan los aportes de proteína y vitaminas A y D, obligatorios en la leche pura.
La dependencia recordó que la leche es un alimento básico de alto valor nutricional, por lo que la transparencia en el etiquetado es fundamental para evitar engaños en un mercado cada vez más competitivo.
Con esta advertencia, Profeco busca que los consumidores tomen decisiones informadas y no caigan en la compra de leche que, en realidad, no lo es.






