La presencia del pez diablo (Hypostomus plecostomus) en la laguna de Bacalar encendió nuevamente las alertas ambientales, luego de que durante el fin de semana fueran capturados ocho ejemplares, de los cuales dos presentaban huevas listas para su reproducción.
De acuerdo con la asociación Proyecto Aak Majahual, la temporada de lluvias favorece la expansión de esta especie invasora, ya que aprovecha para establecer nidos en los que el macho protege tanto los huevos como a los alevines recién nacidos, dificultando su control y acelerando su propagación.
Los registros obtenidos constituyen las primeras evidencias de nidos activos dentro de la laguna, hecho que preocupa a especialistas y voluntarios debido a que la reproducción descontrolada del pez diablo amenaza la biodiversidad y el equilibrio natural de este ecosistema, considerado uno de los principales atractivos turísticos de Quintana Roo.
La captura de los ejemplares fue posible gracias al trabajo coordinado entre la Dirección de Ecología, el Proyecto Aak y voluntarios locales que se han sumado a las labores de monitoreo y extracción de esta especie exótica.
Autoridades ambientales hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para colaborar en las campañas de control y reportar la presencia del pez diablo, cuya expansión representa un riesgo directo para las especies nativas y la salud de la laguna de Bacalar, conocida mundialmente por sus siete tonalidades de azul.






