La Secretaría de Salud confirmó que México se ubica entre los países con mayor consumo de refrescos en el planeta, con un promedio anual de 166 litros por persona, una cifra que coloca al país en los primeros lugares del ranking global.
El dato resulta alarmante si se considera que una sola bebida de 600 mililitros contiene el equivalente a 15 cucharaditas de azúcar, superando por mucho la ingesta recomendada de azúcares añadidos para un adulto en todo un día.
Especialistas en salud pública advierten que este nivel de consumo está directamente relacionado con el aumento de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la hipertensión y la obesidad, problemas que en México representan altos costos sociales y económicos.
La dependencia federal hizo un llamado a la población a reflexionar sobre sus hábitos de consumo, fomentar el acceso a agua potable y promover estilos de vida más saludables, especialmente entre niñas, niños y adolescentes, quienes representan uno de los sectores más vulnerables frente al consumo excesivo de bebidas azucaradas.






