El caso de Francisca Mariner, la joven de 17 años cuyo cuerpo permaneció cuatro años en el SEMEFO de Cancún, sigue causando indignación y cuestionamientos.
La Fiscalía General del Estado anunció la separación de cuatro funcionarios por su presunta responsabilidad en la omisión, pero para familiares y colectivos la medida parece más una estrategia para “calmar las aguas” que un verdadero acto de justicia.
Cuatro años de silencioFrancisca desapareció el 22 de junio de 2020 y, un mes después, su cuerpo fue localizado con signos de violencia. Sin embargo, a pesar de que su madre acudió en varias ocasiones a preguntar por ella, la respuesta siempre fue la misma: “no está aquí”.
El cadáver permaneció en el SEMEFO, ignorado, mientras la familia la buscaba incansablemente.
Pruebas fallidas y negligencias, En 2022 y 2023 se realizaron confrontas genéticas con muestras de la madre y la hermana, todas con resultado negativo. Incluso, una de las pruebas fue mal etiquetada, generando más confusión.
No fue sino hasta noviembre de 2024, gracias a una muestra de la hija menor de Francisca, que finalmente se confirmó la identidad. La familia fue notificada hasta diciembre de ese año, cuando ya habían pasado cuatro años y medio desde su desaparición.
La Fiscalía informó que abrió carpetas de investigación administrativas y penales contra cuatro funcionarios ya separados del cargo. Sin embargo, colectivos y madres buscadoras desconfían de que se llegue a sanciones reales.
“Esto no se puede repetir”, declaró el fiscal Raciel López, aunque la sociedad se pregunta por qué nadie respondió antes, cuando la madre bloqueaba calles y exigía que se analizaran las muestras. Indignación socialEl caso Mariner exhibe la crisis forense en Quintana Roo: 191 cuerpos han sido identificados en SEMEFO, pero muchos aún no entregados.
La madre de Francisca ya anunció que interpondrá acciones legales contra la Fiscalía por negligencia. La gran pregunta
¿La destitución de funcionarios es un acto real de justicia o simplemente un intento por frenar la indignación social?
El cuerpo de Francisca estuvo todo el tiempo bajo resguardo oficial, mientras su madre recibía negativas y puertas cerradas. Hoy, cuatro años después, lo que persiste es la duda: ¿habrá sanción ejemplar o todo quedará en discursos?






