Ocho años después de quedar cuadripléjico tras una g0lp1z4 propinada por sus vecinos, Roberto González continúa exigiendo justicia. Ni el agresor, ya sentenciado, ni el Estado, a través de la Comisión de Víctimas, han cumplido con la reparación de daños a la que están obligados.
En 2017, Roberto, entonces un padre de familia y deportista de 40 años, reclamó a su vecina María Fernanda que su perro había vuelto a entrar a su casa en el fraccionamiento La Joya. Minutos después, la mujer regresó acompañada de su pareja, Rodrigo Galán, quien, lo registrado en una cámara de seguridad, lo jaló hacia el interior de su domicilio, donde ambos lo g0lpe4r0n brut4lmente hasta dejarlo cuadripléjico.
Aunque en 2024 Galán fue condenado a 10 años y un mes de cárcel, además de pagar la reparación del daño, la sentencia sigue sin cumplirse. La única vía que Roberto y su familia han encontrado para presionar es alzar la voz en redes sociales, denunciando la indiferencia de las autoridades y la vulneración de sus derechos.
“Me dejaron así, sin poder valerme por mí mismo, y ni el Estado, ni mi agresor han hecho justicia”, señala Roberto, cuya vida cambió para siempre la mañana del 20 de enero de 2017.






