Desde hace más de una semana, el puerto de Chuburná enfrenta los estragos de la marea roja, fenómeno que ha teñido de preocupación y tristeza a la comunidad pesquera y turística de la zona.
Ayer lunes, pescadores y visitantes reportaron la presencia de cientos de peces y otras especies marinas agonizando en la orilla, atrapados en apenas unos centímetros de agua, mientras que muchos no lograron sobrevivir.
El impacto no solo se refleja en la actividad pesquera, sino también en el turismo. Como medida preventiva, la administración de Isla Columpios anunció el cierre temporal de sus instalaciones, con el fin de garantizar la seguridad y bienestar de los visitantes.
Las autoridades y especialistas mantienen vigilancia sobre el área para determinar las causas precisas de este recale masivo, que podría estar vinculado a cambios en las condiciones marinas y la proliferación de algas nocivas.






