El trabajo infantil continúa siendo una problemática latente en este destino turístico. En lo que va del año, el Grupo Especializado para la Atención a la Violencia Familiar y de Género (GEAVIG) ha detectado 37 casos de menores laborando en calles, comercios y espacios públicos.
Los casos fueron identificados mediante operativos de vigilancia y reportes ciudadanos. Abril registró la mayor incidencia con 12 menores detectados, seguido por mayo con 8, febrero con 7, marzo con 5, julio con 3 y agosto con 2. Junio fue el único mes sin reportes.
Sheila Betzaida Briceño Gómez, titular de GEAVIG, señaló que aunque en la actual temporada vacacional no se han registrado nuevos casos, es pronto para hablar de un avance sostenido.
“Ningún niño debería estar trabajando. Todos tienen derecho a estudiar, jugar y vivir su infancia plenamente”, afirmó.
La funcionaria explicó que, dependiendo de la situación, se aplica un protocolo específico: si se trata de reincidencia o el menor no cuenta con un adulto responsable, es puesto bajo resguardo inmediato; cuando un familiar acredita el vínculo legal, se realiza un exhorto formal y se activa seguimiento con otras instituciones.
Durante el resguardo, los menores reciben atención médica, alimentos, actividades recreativas y apoyo pedagógico, conforme a lo establecido en la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Briceño Gómez subrayó que el objetivo no es castigar, sino proteger, actuando con firmeza para prevenir entornos de riesgo o explotación.
El GEAVIG exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de trabajo infantil al 911, recordando que la protección de la niñez es responsabilidad de todos.
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