Un insólito caso médico se presentó recientemente en la capital yucateca, cuando una niña de tan solo 3 años tuvo que ser sometida a una operación de urgencia tras sufrir fuertes dolores abdominales. El diagnóstico sorprendió incluso al equipo médico: la menor padecía el síndrome de Rapunzel, una rara condición derivada de la ingestión compulsiva de cabello.
La intervención fue realizada con éxito por el Dr. David Canché Durán, cirujano pediatra, luego de que la paciente presentara síntomas como náuseas, vómitos, pérdida de peso, anemia y dolor abdominal constante. Tras realizar estudios clínicos, se descubrió un tricobezoar, una masa compacta de cabello que ocupaba el estómago y parte del intestino delgado.
De acuerdo con el personal médico, la menor tenía antecedentes de tricofagia (hábito de comerse el cabello) asociado a posibles cuadros de depresión infantil. Esta conducta llevó a la formación del bezoar, una condición extremadamente inusual en pacientes tan pequeños.
Gracias a la pronta atención, el cuerpo extraño fue retirado sin complicaciones, y la menor actualmente se recupera de forma favorable. Los médicos destacaron que casos como este evidencian la necesidad de detectar a tiempo alteraciones emocionales y conductas inusuales en la infancia, ya que pueden tener graves consecuencias para la salud física y mental.
Especialistas recomiendan a padres, madres y tutores estar atentos a comportamientos repetitivos o compulsivos en menores, así como buscar ayuda psicológica si se detectan señales de ansiedad o depresión, por más sutiles que parezcan.






