A solo unos días del desalojo que llevó a cabo el gobierno estatal en la colonia irregular conocida como Tren Maya, la vi0lencia volvió a prender las alarmas. Un nuevo enfrentamiento 4rm4d0 se registró en ese mismo asentamiento, dejando a dos personas h3rid4s por imp4ctos de b4l4 y evidenciando el creciente clima de tensión social que se vive en Tulum.
De acuerdo con los primeros reportes, un grupo de alrededor de 50 personas reingresó al predio que previamente había sido desalojado por autoridades. Sin embargo, poco antes del amanecer, civiles 4rm4d0s irrumpieron con vi0lencia para intentar desalojarlos nuevamente, esta vez de forma extraoficial y por la fuerza.
Los ocupantes resistieron el 4t4que, lo que derivó en un enfrentamiento. Dos hombres resultaron con heridas de 4rm4 de fu3go: uno en el hombro y otro en el tobillo. Ambos fueron trasladados de urgencia al Hospital IMSS-Bienestar de Playa del Carmen, donde permanecen bajo vigilancia médica.
El incidente generó una movilización inmediata de elementos de la Policía Municipal de Tulum, encabezados por el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Edgar Rico Aguilar, quien se presentó en el lugar.
“Nos encontramos ante un conflicto de carácter agrario. Las personas que, según la información preliminar, ganaron el litigio del predio, habrían intentado ejecutar por su cuenta un desalojo sin intervención judicial. La policía municipal solo actuó para contener y evitar una tragedia mayor”, declaró Rico Aguilar.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas y el caso ya está siendo investigado por la Fiscalía General del Estado, en coordinación con la Policía de Investigación. Mientras tanto, el predio permanece bajo resguardo.
Este nuevo hecho de vi0l3ncia se suma a una preocupante cadena de conflictos por la tierra, invasiones y desalojos que han marcado a Tulum en los últimos meses. Y aunque las autoridades aseguran mantener vigilancia, la realidad es que los hechos superan la capacidad de respuesta del gobierno municipal.
La vi0l3ncia se está normalizando en zonas irregulares, y con cada enfrentamiento, la tranquilidad de los tulumnenses se desvanece un poco más.






