El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que reducirá el plazo que dio a Rusia para llegar a un acuerdo de paz con Ucrania, debido a su creciente decepción con la actitud del presidente ruso, Vladimir Putin.
Durante una conferencia en Escocia, al recibir al primer ministro británico Keir Starmer, Trump afirmó:
“Estoy decepcionado con el presidente Putin, muy decepcionado con él. Así que tendremos que analizarlo y voy a reducir esos 50 días que le di”.
Este plazo inicial fue otorgado a principios de julio como un ultimátum para que Moscú pusiera fin a la guerra en Ucrania. En caso contrario, Trump amenazó con imponer aranceles del 100% a las exportaciones rusas, incluyendo el petróleo, y sanciones secundarias contra los países que continúen comprándolas.
Estas medidas buscan presionar económicamente a Rusia, pues Washington y sus aliados consideran que las compras de energía rusa fortalecen la economía de Moscú y debilitan las sanciones internacionales.
La postura de Trump refleja un giro respecto a meses anteriores, cuando se mostraba más conciliador con Putin y criticaba a Volodímir Zelenski, presidente ucraniano, por obstaculizar las negociaciones.
Sin embargo, recientes ataques rusos con misiles y drones a ciudades ucranianas, junto con la falta de avances reales en la mesa de diálogo, han aumentado la impaciencia del exmandatario estadounidense.
Paralelamente, países de la OTAN continúan reforzando la defensa de Ucrania, con Alemania y Estados Unidos coordinando el envío de sistemas de defensa aérea Patriot para proteger infraestructuras civiles y militares ucranianas.
Aunque hubo intercambios de prisioneros en negociaciones anteriores en Estambul, la solución definitiva al conflicto continúa siendo esquiva.
Las amenazas de Trump coinciden con iniciativas legislativas en el Congreso de Estados Unidos que buscan imponer aranceles aún más severos —de hasta 500%— a países como China e India que mantengan la compra de gas y petróleo ruso.
Mientras tanto, el mundo observa la evolución de este conflicto que ya supera los tres años y que sigue generando inestabilidad en la geopolítica mundial.






