La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intensificó su vigilancia en la isla de Holbox, Quintana Roo, clausurando dos desarrollos inmobiliarios por realizar actividades sin contar con la autorización de impacto ambiental requerida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Durante un recorrido en la zona de Punta Ciricote, inspectores de la Profepa detectaron caminos abiertos entre vegetación de manglar, así como áreas desprovistas de flora y señalamientos que evidencian intentos de lotificación del terreno. En una segunda inspección, realizada al día siguiente en un predio sobre la calle Pedro Joaquín Coldwell, se descubrió la construcción de una bodega temporal, el uso de maquinaria y la instalación de 46 pilotes de concreto, posiblemente para cimentar nuevas edificaciones.
Ambos proyectos fueron clausurados temporalmente al no presentar los permisos correspondientes. Según Profepa, estas obras se desarrollan dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, un ecosistema costero que requiere autorización previa en materia ambiental antes de cualquier modificación del entorno.
La dependencia federal recordó que, durante junio, ya se habían realizado operativos similares en Puerto Morelos, donde siete desarrollos fueron clausurados por irregularidades similares: seis por carecer de permisos y uno por exceder la superficie autorizada.
En ese mismo mes, Profepa ejecutó seis operativos especiales en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, logrando la clausura de siete predios con daños acumulados en más de 2,600 hectáreas de ecosistemas, incluyendo selvas, manglares y zonas costeras.
Profepa reiteró su compromiso de frenar el desarrollo inmobiliario ilegal y proteger los ecosistemas sensibles del sureste mexicano, especialmente en zonas como Holbox, donde el crecimiento turístico ha puesto en riesgo áreas naturales de gran valor ambiental.






