La tarde de este Jueves, se registró un presunto caso de abuso de autoridad por parte de fiscales de comercio del Ayuntamiento de Solidaridad, que ha generado indignación entre ciudadanos y comerciantes de la zona.
Según denuncias de testigos, un grupo de servidores públicos (quienes presuntamente se encontraban bajo los efectos del alcohol) intentaron decomisar un triciclo de aguas frescas de forma agresiva, lo que derivó en un forcejeo donde el producto terminó derramado en el suelo. Durante el altercado, una menor de edad habría resultado golpeada, según versiones de los propios afectados.
El caso ha encendido nuevamente el debate sobre la actuación de inspectores municipales, especialmente en el trato hacia comerciantes ambulantes, muchos de los cuales trabajan al día para sostener a sus familias.
De acuerdo con lo expuesto, el comercio en cuestión cuenta con un permiso vigente, pero la copia impresa fue dañada por humedad. La familia no ha podido reponer el documento debido a los costos administrativos y a que perder un día de trabajo significaría quedarse sin ingreso.
Ciudadanos señalaron que este tipo de acciones se han vuelto frecuentes y denunciaron que la administración encabezada por la presidenta municipal Estefanía Mercado, junto con su tesorero Javier Regalado Hendricks, parece estar empeñada en obtener recursos de cualquier forma, incluso afectando a las familias más vulnerables, lo que ha generado suspicacias entre la opinión pública.
Exigen intervención y transparencia.
Se hace un llamado a las autoridades correspondientes a investigar estos hechos con imparcialidad, garantizar que no haya impunidad y sancionar, en su caso, a quienes resulten responsables. La ciudadanía merece servidores públicos que trabajen con honestidad y sensibilidad, no que intimiden ni actúen con prepotencia.






