Un video difundido en redes sociales exhibió a dos choferes de la línea Ómnibus de México haciendo una parada no programada durante su ruta de Zapopan a Nogales, Sonora, para comprar tacos, lo que generó polémica entre usuarios por la supuesta irresponsabilidad del acto.
La grabación, publicada por el usuario de TikTok @rapkuu, mostró a los conductores descendiendo del autobús mientras los pasajeros esperaban a bordo, lo que (según el denunciante) provocó una demora de aproximadamente 30 minutos.
“Para un servicio así, mejor me voy a pata”, escribió el usuario, en tono molesto y sarcástico.
Sin embargo, lejos de generar una condena generalizada, el video desató una ola de solidaridad con los trabajadores, destacando su derecho a alimentarse durante recorridos largos.
“No somos máquinas, también comemos”,
“Quería funarlos y terminó funado”,
“Prefiero que se detengan a comer y manejen descansados”,
“Cómprate tu carro y ya no esperas”,
fueron algunos de los comentarios en defensa de los conductores.
Días después, otro video publicado en la cuenta @oscarsevilla330 mostró a los choferes sonriendo y agradeciendo la repercusión del caso, ahora ya con comida lista durante sus trayectos.
“Gracias, compita, ya no lo vamos a hacer. Ya nos mandaron lonche, ¿verdad?”, dice uno de ellos mientras presume un plato con camarones y espagueti.
Aunque no se aclaró si la comida provino de la empresa o de sus familias, los conductores celebraron el apoyo y aseguraron que ya no será necesario hacer paradas imprevistas.
Este caso evidencia cómo una denuncia en redes puede generar no solo debate, sino también soluciones prácticas, y cómo la empatía de los usuarios puede transformar una funa en una oportunidad para mejorar las condiciones laborales de quienes recorren largas rutas por carretera.






