Las devastadoras inundaciones en el estado de Texas han dejado hasta el momento 82 personas fallecidas, según informaron autoridades estadounidenses este lunes. Equipos de rescate siguen trabajando intensamente en zonas afectadas, donde al menos 41 personas permanecen desaparecidas.
El gobernador del estado, Greg Abbott, advirtió que la emergencia está lejos de terminar, ya que persisten las condiciones de riesgo por lluvias intensas que podrían provocar nuevas inundaciones repentinas en distintos puntos del territorio texano.
“Seguimos enfrentando una situación crítica. Nuestros equipos de emergencia no descansan, pero pedimos a la población mantenerse alerta y seguir las recomendaciones oficiales”, declaró Abbott en conferencia de prensa.
Las autoridades han movilizado recursos federales y estatales para reforzar las labores de rescate, atención médica y refugio para miles de personas que han sido evacuadas o que han perdido sus hogares por el fenómeno.
Varias ciudades del centro y este de Texas, incluyendo partes de Houston, San Antonio y Austin, han reportado daños severos en infraestructura, cortes de energía y vías colapsadas, lo que complica aún más las tareas de rescate y asistencia.
Organismos como la FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) y la Cruz Roja Americana han desplegado ayuda humanitaria en los refugios temporales habilitados en gimnasios, escuelas y centros comunitarios.
La cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas conforme se avance en la localización de personas desaparecidas y el descenso del nivel del agua permita acceso a zonas que han estado completamente anegadas.






