La alcaldesa Karen Bass declaró la noche del martes un toque de queda en una zona del centro de Los Ángeles, como respuesta a los recientes disturbios registrados en medio de protestas contra las redadas migratorias implementadas por autoridades federales.
La medida fue anunciada luego de varias noches de movilizaciones que derivaron en actos de vandalismo, saqueos y más de 200 arrestos en la zona conocida como “downtown”, lo que llevó a la alcaldesa a firmar una orden de emergencia local.
El toque de queda abarca una franja de aproximadamente una milla cuadrada, delimitada por las autopistas 5, 10 y 110, y estará vigente de las 8:00 de la noche a las 6:00 de la mañana, sin una fecha de término definida hasta el momento.
Excepciones al toque de queda
La restricción no aplica para residentes de la zona, trabajadores esenciales, personas sin hogar, medios de comunicación acreditados ni personal de servicios de emergencia y seguridad pública. Sin embargo, toda persona sin justificación que circule en la zona durante el horario restringido será detenida y procesada por violar la orden.
Despliegue militar y tensión política
Además del toque de queda, el gobierno federal, por orden del presidente Donald Trump, desplegó a elementos de la Guardia Nacional y del Cuerpo de Marines en la ciudad para proteger edificios federales. Esta acción ha generado tensión política con autoridades estatales de California, quienes han cuestionado la intervención militar y han iniciado acciones legales para limitar su presencia.
Protestas por redadas migratorias
Las protestas comenzaron la semana pasada luego de que el gobierno federal anunciara una nueva fase de redadas migratorias masivas en ciudades santuario, incluidas varias comunidades del área angelina. Diversos colectivos pro derechos humanos han condenado las redadas y convocado movilizaciones que, en algunos casos, han derivado en enfrentamientos y daños materiales.
La alcaldesa Karen Bass pidió a la ciudadanía mantener la calma y respetar la orden como una medida para proteger a la comunidad mientras se restablece el orden.






