CANCÚN, Q. Roo, 14 de mayo de 2025.— Salió con la esperanza de volver… pero el destino tenía otros planes. La vida de un hombre terminó 4bruptamente esta mañana, cuando un inf4rt0 fulm1n4nte lo sorprendió dentro de una combi de transporte público en la supermanzana 259 de Cancún, a la altura del mercado Lakin. Se dirigía a cumplir su jornada laboral, como tantos otros, sin imaginar que ese sería su último viaje.
Testigos narran que todo ocurrió en cuestión de segundos. El hombre, que viajaba en silencio como cualquier pasajero más, comenzó a mostrar señales de angustia: se llevó ambas manos al pecho, su rostro se tornó blanco y su respiración se volvió agitada. En medio de la conmoción, sus ojos se desorbitaron por el dolor y, sin mediar palabra, cayó de lado en el pasillo de la unidad.
El conductor, visiblemente alterado, detuvo la marcha e hizo el llamado inmediato al número de emergencias 911. En minutos, paramédicos de una empresa privada arribaron al sitio, pero ya no había nada que hacer. El hombre ya no contaba con signos vitales.
La escena fue desgarradora: pasajeros en shock, algunos con lágrimas, otros rezando en voz baja. La mu3rte llegó sin aviso, en el lugar más cotidiano, dejando una estampa que muchos no olvidarán.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acordonaron la zona mientras personal de la Fiscalía General del Estado realizaba el levantamiento del cu3rpo, que fue trasladado al Servicio Médico Forense para los trámites correspondientes.
Hasta el momento, no se ha revelado públicamente la identidad del fall3cido. Pero su historia, aunque anónima para muchos, resuena como un recordatorio doloroso de la fragilidad de la v1d4 y de lo importante que es valorar cada instante.
“Nunca salgas sin despedirte de quienes amas. Podrías no volver.” La frase retumba hoy en redes sociales, donde cientos de usuarios han compartido mensajes de condolencia y reflexión ante esta inesperada y desgarradora pérdida.






