Quintana Roo.— La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura total definitiva al centro de entretenimiento marino Dolphinaris Barceló, ubicado en el estado de Quintana Roo, por incurrir en severas vi0laciones a la normatividad ambiental y al trato digno de especies silvestres, en particular delfines.
La sanción, aplicada a la empresa Acuario Arrecifal, S.A. de C.V., incluye una multa por $7,526,240 pesos, así como la colocación de sellos de clausura en las instalaciones, luego de una inspección realizada desde febrero de este año. El procedimiento reveló al menos siete infracciones gr4ves, entre ellas la utilización de ejemplares en espectáculos sin contar con autorización y durante procesos médicos.
Uno de los casos más críticos fue el del delfín Mincho, quien en 2020 sufrió un fuerte impacto contra una plancha de concreto durante una acrobacia no autorizada. A pesar de tener una incapacidad médica de 15 días, el animal fue reincorporado a actividades apenas 48 horas después del incidente. Actualmente presenta daños severos en la visión de ambos ojos.
Otras anomalías detectadas incluyen sobrecupo de visitantes en interacciones con delfines, ausencia de evaluaciones médicas periódicas, prácticas incorrectas durante actividades recreativas y temperaturas del agua fuera de norma.
La Profepa también presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República por presuntos delitos contra mamíferos marinos, tipificados en el artículo 420 del Código Penal Federal.
“La ley es clara: quien tenga bajo su resguardo mamíferos marinos debe garantizar su bienestar en todo momento. Esta clausura es un mensaje firme a quienes violen esa responsabilidad”, afirmó Mariana Boy Tamborrell, titular de la Profepa.
El caso ha generado un amplio debate entre organizaciones ambientalistas y defensores de los derechos animales, quienes desde hace años exigían el cierre de este tipo de recintos.






