CHIAPAS- Tiene 12 años, estudia Medicina, Derecho y Ciencias Políticas al mismo tiempo, y su coeficiente intelectual podría rivalizar con el de Einstein.
Mientras otros niños de su edad aprenden las tablas de multiplicar, Michelle Alejandra Arellano Guillén discute diagnósticos clínicos, analiza tratados internacionales y redacta ensayos sobre el Estado de derecho. Es chiapaneca, tiene apenas 12 años y su vida parece escrita por un guionista de ciencia ficción… pero es absolutamente real.
Michelle no solo asiste a tres universidades al mismo tiempo (Medicina, Derecho y Ciencias Políticas), sino que lo hace con un ritmo que deja sin palabras a sus profesores: va en quinto semestre de Medicina y en segundo de las otras dos. Su coeficiente intelectual es de 158. Solo cinco puntos por debajo del que se le atribuye a Albert Einstein.
Y no, no es una niña de laboratorio. Ha representado a Chiapas en natación, básquetbol y taekwondo, y además habla inglés, francés, alemán e italiano con fluidez. ¿Cuándo duerme? A veces, parece que ni el tiempo la alcanza, pero aún así sonríe como cualquier niña cuando habla de su sueño: “Quiero ser cirujana y presidenta. Al mismo tiempo, si se puede.”
Michelle no busca fama. Estudia porque ama aprender. Porque su mente inquieta no se detiene. Porque su madre, su gran cómplice, le enseñó que el talento sin humildad no sirve. Su historia no es solo la de una niña genio, sino la de una generación que puede cambiar al mundo si se le da el impulso correcto.
No es futuro: es presente. Se llama Michelle. Y es de Chiapas.






