Ciudad de México – Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que México buscará un trato preferencial si Estados Unidos impone aranceles a las importaciones de automóviles y autopartes provenientes de México. La declaración fue realizada tras el anuncio de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, de que impondrá aranceles de hasta el 25% a los autos importados que no sean fabricados en el país norteamericano, una medida que podría afectar seriamente la industria automotriz global.
El 22 de marzo, Trump detalló que las importaciones de automóviles pasarán de un 2.5% de arancel actual a un 25%, como parte de una extensión de la guerra comercial que comenzó en su primer mandato. Sin embargo, las autopartes fabricadas en México y Canadá estarían exentas temporalmente, lo que fue confirmado por Ebrard, quien destacó que la mayoría de las piezas cumplen con los términos del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).
Ebrard advirtió que si los aranceles entran en vigor, sería perjudicial para ambas naciones, dado que el 40% de las partes utilizadas para ensamblar vehículos en EE.UU. provienen de México, muchas de ellas pasando repetidamente entre ambos países para su ensamblaje. A pesar de las tensiones, Ebrard destacó que ya ha tenido seis reuniones con el secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, quien ha mostrado disposición para escuchar los argumentos de México.
Por su parte, Claudia Sheinbaum leyó un comunicado completo de la Casa Blanca sobre el tema y aseguró que México presentará una respuesta integral a los aranceles a partir del 2 de abril, fecha en que se espera que los gravámenes entren en vigor. La presidenta enfatizó que, aunque se prevé una respuesta oficial, México mantendrá abierta la puerta al diálogo con Estados Unidos, buscando siempre las mejores condiciones para el desarrollo económico del país.
La respuesta de México subraya la importancia de proteger la industria automotriz y la economía nacional ante un posible aumento en los aranceles, mientras se mantiene el espacio para el entendimiento bilateral con el vecino país.