El sonido de las sirenas rompió la calma matutina en Felipe Carrillo Puerto. A bordo del camión UR-001 “Extinguidora” y el Carro Pipa 1406, los elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos se dirigieron con urgencia hacia el basurero municipal, ubicado sobre la carretera federal 295, en el tramo Carrillo-Señor. Un incendio de grandes dimensiones amenazaba con salirse de control.
Al llegar al sitio, el panorama era desolador: llamas dispersas y columnas de humo negro emergían desde distintos puntos, cubriendo una extensión aproximada de 100 por 50 metros. La basura acumulada, principalmente neumáticos y otros desechos inflamables, alimentaba el fuego, dificultando las labores de sofocamiento.
En el lugar ya se encontraba el director de Servicios Públicos, el profesor Eibar Borges, quien informó que las causas del siniestro eran desconocidas, pero el fuego se propagaba rápidamente.Los bomberos, sin perder tiempo, desplegaron sus mangueras y comenzaron a regar agua sobre los focos de incendio.
Cada minuto era crucial para evitar que las llamas se extendieran más allá del basurero. La tarea no fue sencilla; el material acumulado mantenía la combustión y el humo seguía impregnando el aire. Fueron necesarios aproximadamente 13,500 litros de agua para lograr un control del 90% del incendio.
Pese a los esfuerzos, la densa humareda continuaba elevándose debido a la combustión de los neumáticos. Los elementos de bomberos permanecieron en el lugar, asegurando que no hubiera reactivaciones. La comunidad de Felipe Carrillo Puerto observaba con preocupación, conscientes de los riesgos ambientales y de salud que este tipo de siniestros pueden generar.
El incendio en el basurero municipal es un recordatorio de la importancia de una gestión adecuada de residuos y de la necesidad de medidas preventivas para evitar este tipo de incidentes que ponen en riesgo tanto al medio ambiente como a la población.






