Querétaro da un paso firme y ejemplar en favor de la educación de sus estudiantes al convertirse en la primera entidad del país en prohibir el uso de celulares en escuelas públicas y privadas de nivel básico y medio superior. Esta medida, que entró en vigor el jueves 20 de febrero, busca garantizar entornos de aprendizaje más seguros, saludables y enfocados en el desarrollo académico de la niñez y juventud queretana.
El Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) del estado respaldó esta decisión, resaltando su importancia para reducir distracciones en el aula y fomentar la concentración de los estudiantes en sus actividades académicas. La secretaria de Educación, Martha Elena Soto, explicó que los docentes y administrativos serán los responsables de hacer cumplir la disposición, retirando los dispositivos en caso de uso indebido y devolviéndolos al final de la jornada escolar.
Para garantizar que la tecnología siga siendo una herramienta educativa cuando sea necesario, la Secretaría de Educación estatal especificó que los celulares podrán utilizarse bajo dos circunstancias concretas:
Con fines educativos y bajo la autorización del maestro.
En situaciones de emergencia personal.
Según datos oficiales, en Querétaro hay cerca de 400 mil niñas, niños y adolescentes, de los cuales el 70% tiene acceso a redes sociales. Estudios de la Secretaría de Salud han evidenciado que el uso excesivo de celulares y redes sociales puede derivar en falta de sueño, aislamiento social, impactos emocionales, riesgo de adicciones, trastornos del comportamiento y problemas como sobrepeso y obesidad.
Con esta regulación, Querétaro demuestra su compromiso con el bienestar integral de sus estudiantes, promoviendo un equilibrio entre la tecnología y el aprendizaje efectivo.
El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, también ha impulsado en el Senado una iniciativa para regular el acceso a redes sociales y proteger a los menores de edad de los riesgos asociados al entorno digital. La propuesta busca abrir un debate nacional para establecer regulaciones que limiten el acceso a redes a menores de 14 años y que los adolescentes de 15 a 17 años puedan usarlas bajo la supervisión de sus padres.
Con estas acciones, Querétaro se posiciona como un referente en la protección y fortalecimiento del sistema educativo, demostrando que el bienestar de la niñez y la juventud debe ser una prioridad para la construcción de una sociedad más preparada y consciente de los desafíos del futuro.






