En Tabasco, el pez diablo ha pasado de ser una plaga invasiva a una fuente de empleo y desarrollo económico, gracias a la visión del empresario Eliazar Cabrera Paredes, director general de Grupo Charricos. A través de la Procesadora de Alimentos Acuícolas del Sureste (IPAAS), su empresa ha transformado este pez en la base de “Miauu”, un innovador alimento para gatos hecho 100% de filete de pez diablo.
Presente en los ríos Usumacinta, Grijalva, Carrizal, Samaria, Pichucalco, La Sierra y Oxolotán, así como en lagunas de la región, esta especie ha sido aprovechada para la elaboración de un producto nutritivo y de alta calidad, cumpliendo con los estándares necesarios para el consumo animal.
Con sede en Frontera, Tabasco, “Miauu” no solo representa una solución ecológica al problema del pez diablo, sino que también genera empleo para las comunidades locales, ofreciendo una nueva fuente de ingresos para las familias que participan en la captura, procesamiento y distribución del producto.
Este modelo de negocio demuestra cómo la innovación y el emprendimiento pueden convertir un desafío ambiental en una oportunidad de desarrollo sostenible para la región.






