Tras un fin de semana de incertidumbre y negociaciones intensas, una llamada de 40 minutos entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump logró evitar la imposición de un arancel del 25% a productos mexicanos. Aunque el acuerdo trajo alivio, expertos advierten que aún no se conocen todos los términos pactados entre ambos gobiernos.
Sheinbaum reconoció que la posibilidad de éxito era mínima, pero México apostó por el diálogo y el despliegue de 10 mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera norte. Este movimiento recuerda la estrategia de Andrés Manuel López Obrador en 2019, cuando Trump amenazó con medidas similares.
Sin embargo, el trasfondo de este acuerdo va más allá del comercio. El combate al tráfico de fentanilo y el control migratorio son las verdaderas preocupaciones de Washington. Mientras Sheinbaum celebra el respaldo empresarial y político logrado, diplomáticos advierten que aún falta por conocer el alcance real de los compromisos asumidos.
¿Fue una victoria diplomática o solo una tregua temporal? Las negociaciones seguirán, con la incertidumbre de qué más se concedió para evitar la crisis arancelaria.






