En Ucrania, un procedimiento dental que parecía rutinario terminó en tragedia. Veles, un niño de cinco años, fue diagnosticado con muerte cerebral tras una intervención en la clínica Ori-Dent, donde se utilizó anestesia general para extraerle dos dientes de leche.
Según los padres del menor, Marianna Vakhniak y Viktor Pashnyk, el anestesiólogo ignoró las advertencias de detener el procedimiento cuando el niño mostró signos de agitación y temor. “Protestó mucho, como si presintiera lo que iba a ocurrir”, relató Viktor en una publicación en redes sociales.
Durante la intervención, Veles sufrió un paro cardíaco que los médicos lograron controlar, pero no actuaron con la rapidez necesaria, lo que derivó en un daño irreversible. Fue trasladado al hospital “San Nicolás”, donde se confirmó el diagnóstico de mu3rte cerebral.
Los padres, devastados, denuncian negligencia médica y exigen justicia para su hijo. La clínica Ori-Dent, por su parte, defiende la actuación de su personal, lo que ha generado indignación entre familiares y usuarios de redes sociales.
“Nos rompe el corazón que no podemos ayudar a nuestro Sol… En casa lo esperan sus dos hermanas, y no sabemos cómo explicarles que tal vez Veles no regrese”, expresaron los padres entre lágrimas.
El caso de Veles ha generado un fuerte debate en Ucrania sobre el uso de anestesia general en procedimientos menores y la responsabilidad médica en situaciones críticas. Su familia lucha para que su tragedia no quede impune y sirva de advertencia para otros casos similares.






