La inflación en México sorprendió a los analistas al desacelerarse en diciembre, ubicándose en 4.21% anual, la tasa más baja en 46 meses, según los datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta cifra, que representa una caída respecto al 4.55% de noviembre, es la más baja desde febrero de 2021, cuando se registró un 3.76% anual.
Este enfriamiento de los precios se debe principalmente a la moderación de los componentes no subyacentes de la inflación, que se ubicaron en 5.95% anual, desde 7.60% en noviembre. El sector agropecuario, que había sido uno de los principales motores de la inflación, vio una desaceleración notable, pasando de una inflación de 10.74% en noviembre a 6.57% en diciembre, destacando la baja en los precios de frutas y verduras.
A pesar de la caída en la inflación, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se mantuvo por cuarto año consecutivo fuera del rango objetivo de 3%, establecido por el Banco de México (Banxico), lo que genera expectativas sobre la política monetaria del país. En este sentido, se espera que la inflación continúe su tendencia a la baja durante 2025, lo que podría llevar al banco central a reducir aún más su tasa de interés, actualmente en 10.00%.
Este enfriamiento en la inflación podría abrir la puerta a una recuperación más sólida en el poder adquisitivo de los mexicanos, aunque el reto para mantenerla bajo control sigue siendo relevante para las autoridades económicas del país.






