El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha reavivado su polémico discurso sobre la anexión de Canadá, calificándola como una “fusión” beneficiosa en términos de seguridad e impuestos. Este pronunciamiento se dio tras la reciente renuncia del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, como líder del Partido Liberal.
En su red social, Trump afirmó que muchos canadienses estarían de acuerdo con esta integración y sugirió que la renuncia de Trudeau responde al conocimiento de que esta propuesta sería inevitable. Además, argumentó que la anexión eliminaría aranceles, reduciría impuestos y garantizaría la seguridad frente a la supuesta amenaza de barcos rusos y chinos.
“A muchas personas de Canadá les encantaría ser el estado número 51. Justin Trudeau lo sabía y renunció. ¡Juntos, qué gran nación sería!”, escribió Trump, intensificando la retórica que ya había empleado en su campaña presidencial.
Trudeau, quien asumió el cargo en 2015 y lideró al Partido Liberal durante nueve años, anunció su renuncia en medio de crecientes presiones internas y encuestas que apuntan a una aplastante derrota frente a los conservadores en las próximas elecciones. Sin embargo, señaló que permanecerá en su puesto hasta que se elija a su sucesor y que el Parlamento se suspenderá hasta el 24 de marzo.
Analistas destacan que la propuesta de Trump de anexar Canadá ha generado preocupación en sectores políticos y sociales de ambos países, especialmente tras las amenazas del mandatario electo de imponer aranceles que paralizarían la economía canadiense.
El panorama político en Canadá se torna incierto mientras Trump prepara su llegada a la Casa Blanca, avivando las tensiones bilaterales con declaraciones que ya están marcando su futura administración.






