Luisito Comunica, uno de los influencers más populares de México y el mundo, expresó su indignación en redes sociales tras ser víctima de los elevados costos del transporte en Cancún. Según relató, le cobraron 2,000 pesos por un viaje de apenas 20 minutos.
“Es un abuso total. ¿Cómo es posible que sigan permitiendo esto?”, cuestionó en una de sus publicaciones, desatando una ola de críticas hacia el servicio de taxis en la zona.
Esta situación pone nuevamente en el ojo del huracán al Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (Imoveqroo), señalado por su inoperancia y falta de regulación efectiva. Cancún, un destino turístico de talla internacional, parece haberse convertido en tierra sin ley, donde los abusos son cada vez más frecuentes y afectan tanto a visitantes como a residentes.
¿Hasta cuándo se pondrá orden en este tema? La ciudadanía y el turismo exigen una respuesta.






