En Richmond, Virginia, una enfermera de 26 años identificada como Erin Elizabeth Ann Strotman fue detenida tras ser acusada de fracturar intencionalmente los huesos de recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (NICU) del hospital Henrico Doctors’. Las agresiones ocurrieron entre 2023 y 2024, según informaron las autoridades.
El caso salió a la luz cuando los padres de un bebé notaron lesiones inexplicables en su hijo tras realizarle estudios de rayos X. Ante la falta de respuestas convincentes por parte del hospital, decidieron denunciar los hechos.
Durante las investigaciones, se descubrió que al menos siete neonatos habían sufrido fracturas óseas en dos periodos distintos: el verano de 2023 y los meses de noviembre y diciembre de 2024.
En un comunicado, el hospital reconoció los incidentes y aseguró que colaboraron con las autoridades desde el principio. También informaron que han suspendido temporalmente la admisión de pacientes en su NICU y han implementado medidas para garantizar la seguridad de los bebés, incluyendo la instalación de cámaras de vigilancia y la capacitación del personal en protocolos de cuidado infantil.
Erin Strotman enfrenta cargos por lesiones maliciosas, abus0 infantil y negligencia, mientras las familias de las víctimas exigen justicia por los actos cometidos contra los más vulnerables.






