En un acontecimiento histórico para las comunidades chicleras de Quintana Roo y Campeche, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgó la Indicación Geográfica de Protección (IGP) al “Chicle Maya de Quintana Roo y Campeche”. Este distintivo legal reconoce la autenticidad y exclusividad de un producto emblemático de la selva maya, resultado de generaciones de tradición.
La gobernadora Mara Lezama celebró este logro como un acto de justicia histórica que dignifica una actividad ancestral y clave para la economía del sur de Quintana Roo. “Este reconocimiento no solo preserva una tradición, sino que abre oportunidades en mercados internacionales, incrementando los ingresos de las familias chicleras”, señaló.
En la ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno, el director general del IMPI, Santiago Nieto, explicó que la protección garantiza la autenticidad del Chicle Maya, destacando sus características únicas derivadas de factores naturales y culturales de la región.
Fausto Aké Cahuich, presidente del Consorcio Chiclero, agradeció el compromiso del gobierno estatal, mientras que Antonio Benítez Domínguez, subsecretario de Desarrollo Económico, subrayó que este logro fortalecerá la comercialización del producto y su posicionamiento global.
Actualmente, 20 cooperativas reúnen a mil 200 productores, quienes generaron 50 mil kilos de chicle en el periodo 2022-2023. La publicación de la IGP en el Diario Oficial de la Federación marca un paso firme hacia la competitividad agroindustrial y el bienestar compartido en la región, impulsando el desarrollo bajo un gobierno humanista y feminista.
Este reconocimiento es un triunfo para las comunidades y un paso más hacia la internacionalización de un producto único, que ahora porta con orgullo un sello de autenticidad.






