Chetumal, Quintana Roo, Una investigación de El Universal reveló que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la empresa Tren Maya S. A. de C. V. firmaron un contrato con la compañía Susoma Soluciones Ambientales para implementar un plan de manejo de fauna considerado “nociva”, incluyendo especies protegidas como jaguares, tapires y venados.
El objetivo del contrato, con un costo de más de 9 millones de pesos, es garantizar la seguridad operativa del Tren Maya mediante acciones que incluyen ahuyentar, capturar, reubicar y, en casos extremos, sacrificar animales que puedan representar un riesgo de siniestros ferroviarios.
Impacto en especies en peligro de extinción
El programa afecta directamente a especies en peligro de extinción, cuyo hábitat ya fue fragmentado por las vías del tren. A pesar de la construcción de pasos de fauna, estos han sido señalados como insuficientes y mal diseñados, limitando la conectividad biológica de la región.
Métodos y controversias
Entre las medidas previstas están el uso de pirotecnia, dardos tranquilizantes y trampas, además de talleres de sensibilización para empleados del tren. Aunque el contrato asegura priorizar el respeto a las leyes ambientales, organizaciones y expertos critican que se permita el sacrificio de especies protegidas y endémicas.
Reacciones y preocupaciones
Ambientalistas han denunciado que estas acciones contradicen los compromisos iniciales del Tren Maya de proteger la biodiversidad del sureste mexicano. El riesgo no solo afecta a la fauna, sino también a la reputación del proyecto, que ha enfrentado constantes polémicas desde su inicio.
La implementación del contrato se suma a las preocupaciones sobre el impacto ambiental del Tren Maya, reforzando el debate sobre el equilibrio entre desarrollo y conservación en uno de los ecosistemas más ricos del país.






