La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó este jueves su rotunda oposición al uso de militares para llevar a cabo deportaciones masivas en Estados Unidos, una medida anunciada por el presidente electo Donald Trump.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum enfatizó que los migrantes no deben ser tratados como criminales y que las instituciones de justicia son las encargadas de atender cualquier situación legal.
“Evidentemente, no estamos de acuerdo en que se trate a los migrantes como criminales. Para eso existen las instituciones de justicia en cualquier lugar del mundo”, declaró la mandataria.
México se prepara ante deportaciones
La presidenta aseguró que su gobierno cuenta con un plan para recibir a los mexicanos deportados en caso de que se materialicen las amenazas de Trump. Sin embargo, destacó que buscarán evitar dichas deportaciones al demostrar el impacto positivo de los migrantes en la economía estadounidense.
“Vamos a trabajar previo a ello en demostrar que no tienen por qué deportarse a nuestros connacionales, que al contrario, benefician incluso a la economía de Estados Unidos”, añadió Sheinbaum.
Impacto en México
La situación genera preocupación debido a que casi la mitad de los 11 millones de indocumentados en EE.UU. son mexicanos. Además, las remesas enviadas por los connacionales representan un 4 % del PIB nacional, con un récord proyectado de 65,000 millones de dólares este año.
Sheinbaum también desestimó las críticas de la oposición que acusan a su gobierno de no estar preparado para enfrentar las políticas migratorias de Trump. Por el contrario, afirmó que su estrategia incluye diálogos con el equipo de transición del mandatario estadounidense para resaltar las contribuciones de los mexicanos en Estados Unidos, que ascienden a 338,000 millones de dólares anuales.
“Estamos preparados y tenemos un plan. Cuando sea propicio, entablaremos conversaciones sobre comercio, migración, seguridad y temas culturales con la administración de Trump,” concluyó.
Esta postura marca el inicio de un diálogo tenso entre ambos gobiernos mientras se perfilan las nuevas políticas migratorias de la administración entrante en EE.UU.






