Rusia ha escalado el conflicto en Ucrania con un at4qu3 masivo protagonizado por sus b0mbard3r0s estratégicos Tupolev Tu-160, conocidos como “Cisnes Blancos”. Este despliegue, el primero en 555 días, incluyó el lanzamiento de más de 80 misiles crucero Kh-555 y Kh-101. Con una flota limitada de solo 15 unidades, muchas en modernización, el uso de estos b0mb4rd3ros refleja una apuesta por intensificar su ofensiva militar.
El 4t4qu3 fue respaldado por 16 b0mb4rde0s Tu-95MS, que junto a los Tu-160, lanzaron una operación coordinada. Este movimiento refuerza el mensaje de intimidación de Moscú en un contexto de crecientes tensiones internacionales.
Sabotajes en el Báltico y preparativos de emergencia
Simultáneamente, la región del Báltico enfrenta sospechas de sabotaje tras la ruptura de un cable submarino de internet entre Escandinavia y Alemania, atribuida a “fuerzas externas”. Este incidente se suma a recientes 4taqu3s a infraestructuras críticas en la zona, incrementando las tensiones.
En respuesta, países como Suecia y Noruega han intensificado sus planes de emergencia. Suecia distribuyó manuales a su población con instrucciones ante posibles conflictos, mientras que Finlandia lanzó guías digitales para preparar suministros esenciales. El conflicto escala
Occidente, liderado por Estados Unidos, autorizó a Ucrania a usar misiles de largo alcance en territorio ruso. Según el presidente Volodímyr Zelensky, esta medida busca mantener la presión sobre Moscú tras el despliegue de 50.000 soldados rusos en Kursk.
La intensificación de los 4t4qu3s y las maniobras militares sugiere un conflicto sin tregua, mientras los países nórdicos se preparan para lo peor, recordando que la amenaza de la gu3rr4 sigue siendo real.
Fuente informativa: El Confidencial






