Estados Unidos anunció sanciones económicas contra decenas de bancos rusos en respuesta al reciente bombardeo de Rusia contra la ciudad de Dnipró, Ucrania, donde se utilizó, por primera vez en la guerra, un misil balístico intercontinental. Este ataque, calificado como una “clara escalada” por la Unión Europea, demuestra, según Kiev, que Rusia “no busca la paz”.
El proyectil, con capacidad de transportar cargas nucleares o convencionales y recorrer miles de kilómetros, impactó en un centro industrial y un centro de rehabilitación para personas con discapacidad, dejando dos heridos. La acción del Kremlin ocurre en un momento de alta tensión tras la autorización de Estados Unidos para que Ucrania utilice misil3s de largo alcance contra objetivos en territorio ruso.
Reacciones internacionales
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, calificó el ataque como un intento de Rusia de usar a Ucrania como “campo de pruebas” para nuevas arm4s. Mientras tanto, la portavoz del Kremlin fue puesta en aprietos durante una transmisión en vivo cuando evitó responder preguntas sobre el lanzamiento del misil.
Qué implica el uso de un ICBM en el conflicto
Los misiles balísticos intercontinentales representan un peligroso cambio en la estrategia de Rusia, pues están diseñados para llevar cargas nucl3ares. Aunque el at4que a Dnipró fue con una carga convencional, el gesto envía un mensaje intimidatorio al resto del mundo.
La escalada en el conflicto pone en alerta a la comunidad internacional, mientras las sanciones económicas buscan presionar al Kremlin y frenar su agresividad. Sin embargo, la acción refuerza las preocupaciones sobre una posible extensión de la guerra más allá de las fronteras ucranianas.






