La diabetes se ha consolidado como la principal causa de muerte en Quintana Roo, afectando de manera alarmante a la población adulta y juvenil. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2024, se estima que el 10.6% de la población del estado podría padecer diabetes, y lo más preocupante es que uno de cada dos adultos que presentan la enfermedad aún lo desconoce.
En el municipio de Benito Juárez, uno de cada 30 pacientes atendidos en los consultorios de salud municipal presenta intolerancia a la glucosa, lo que indica un posible desarrollo de diabetes en el futuro. De hecho, el año pasado se registraron 5,120 nuevos casos de diabetes tipo II entre niños y adolescentes en Quintana Roo, una cifra histórica.
La diabetes, además de afectar gravemente la calidad de vida, aumenta el riesgo de complicaciones graves como ceguera, insuficiencia renal, infartos y amputaciones. Las estadísticas reflejan que las personas con diabetes mueren, en promedio, seis años antes que las personas sin la enfermedad.
Para combatir este creciente problema, los Servicios Estatales de Salud de Quintana Roo se han sumado a la campaña “Rompiendo barreras, cerrando brechas”, que se llevará a cabo del 11 al 15 de noviembre. Durante esta semana, se iluminarán edificios gubernamentales de color azul como parte de la estrategia “Haga brillar una luz por la diabetes”, además de realizar campañas de detección en las unidades de primer nivel de atención.
La diabetes está en aumento debido al consumo elevado de azúcares en la dieta, particularmente en los alimentos procesados, lo que resalta la necesidad urgente de reforzar las medidas de prevención y diagnóstico temprano para evitar una mayor crisis de salud en la región.






