Un hallazgo extraordinario ha captado la atención de la comunidad científica y podría cambiar la historia de Brasil. En un proyecto conjunto entre el Museo de Arqueología y Etnología de la Universidad de São Paulo y la iniciativa Amazônia Revelada, un equipo de arqueólogos ha descubierto una civilización oculta bajo la densa selva amazónica. Este avance representa un paso trascendental en el entendimiento del patrimonio cultural y arqueológico de la región.
La selva amazónica, el bosque tropical más grande del mundo, abarca más de 5,5 millones de kilómetros cuadrados y guarda secretos que datan de siglos. Durante años, investigadores han estado convencidos de que el Amazonas alberga más que un ecosistema; es un vasto depósito de riqueza histórica y cultural que sigue revelando sus misterios. Desde civilizaciones ancestrales hasta asentamientos desaparecidos, la Amazonía encierra vestigios de una compleja vida humana pasada.
Un asentamiento del siglo XVIII emerge de la selva
El proyecto Amazônia Revelada y el Museo de Arqueología y Etnología han registrado un hallazgo impresionante: un asentamiento del siglo XVIII que, en su tiempo, perteneció a un territorio controlado por Portugal antes de la independencia de Brasil. Este descubrimiento está encabezado por el arqueólogo Eduardo Neves, director del museo, quien ha señalado que el asentamiento fue abandonado en algún momento y, con el paso del tiempo, la selva lo recubrió por completo, escondiendo a la vista humana.
La colaboración de ambas instituciones busca preservar estos hallazgos como parte del patrimonio arqueológico de Brasil, además de contribuir a la protección del territorio. El Instituto Socioambiental Brasileño ha respaldado la importancia de estos descubrimientos, subrayando el potencial del proyecto para proteger y visibilizar estos sitios históricos.
La tecnología al servicio de la arqueología: el uso de LiDAR y drones
Los arqueólogos que trabajan en el proyecto Amazônia Revelada han empleado tecnologías avanzadas para identificar este antiguo asentamiento. Entre ellas destaca el sistema LiDAR (Detección y Ranging de Luz), una tecnología que emplea rayos láser y drones para reconocer las características del terreno con precisión. Esta herramienta permite detectar patrones de relieve que se ocultan bajo la vegetación densa, permitiendo a los científicos crear mapas topográficos que sirven de guía para la exploración de campo.
Tras obtener una vista preliminar mediante LiDAR, el equipo de arqueólogos procede a realizar investigaciones directas en el terreno, acompañados por miembros de las comunidades indígenas locales, cuya colaboración es crucial en el proceso de exploración. Este método de trabajo no solo enriquece la investigación, sino que también fortalece la relación entre la arqueología y los saberes ancestrales de los habitantes de la Amazonía.
Este descubrimiento añade una pieza invaluable al rompecabezas de la historia precolonial en el Amazonas y reafirma la importancia de la preservación de sus territorios. Los arqueólogos esperan que esta colaboración continúe develando nuevos secretos en uno de los ecosistemas más complejos y fascinantes del planeta.






