El Gobierno de España ha decidido no asistir a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum como presidenta electa de México, tras considerar inaceptable la exclusión del rey Felipe VI de la ceremonia. En un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, España expresó su rechazo a la decisión del gobierno mexicano de no invitar al monarca, una práctica que ha sido habitual en los cambios de gobierno en América Latina.
México sí extendió una invitación oficial al Gobierno español, pero excluyó a Felipe VI de la delegación, lo que generó la negativa de Madrid a participar en el evento. La situación marca un nuevo capítulo en la ya tensa relación entre ambos países, que se ha visto afectada por los reclamos del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien exigió una disculpa de la Corona española por los abusos cometidos durante la Conquista.
La exclusión del rey Felipe VI ha causado un impacto significativo, ya que el monarca ha asistido a 80 ceremonias de toma de posesión en América Latina, incluyendo la de López Obrador en 2018. La ausencia de España en la investidura de Sheinbaum subraya el deterioro de los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.






