Durante su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador respondió con ironía a las críticas hacia su proyecto de transformación, aludiendo que “sólo falta que venga Salinas”, en referencia a la oposición que enfrenta su gobierno. El mandatario desestimó un incidente ocurrido en Veracruz, donde le lanzaron una botella de agua durante una manifestación de trabajadores del Poder Judicial, asegurando que no lo consideró una agresión y que “hasta la pudo haber atrapado”.
López Obrador también abordó los comentarios del ex presidente Ernesto Zedillo, quien la semana pasada criticó la reforma judicial afirmando que esta “enterrará la democracia”. El presidente respondió que Zedillo “no tiene autoridad moral” para opinar sobre el tema, argumentando que su gobierno está comprometido con erradicar la corrupción en el Poder Judicial, una de las razones detrás de la reforma.
El presidente subrayó que la reforma judicial no afectará a los trabajadores del sector y criticó el nepotismo que, según él, impera en el Poder Judicial. Además, pidió a sus seguidores que actúen con respeto y prudencia, evitando caer en provocaciones de sus opositores.
Finalizó reiterando que el objetivo de su administración es transformar el país sin recurrir a métodos violentos o represivos, haciendo un llamado a mantener la calma y la tolerancia en medio del debate sobre la reforma judicial.






