Las recientes declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada, tras su arresto en Estados Unidos, han reavivado las sospechas sobre posibles vínculos entre altos funcionarios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el Cártel de Sinaloa. En su carta, Zambada asegura que el día de su captura tenía prevista una reunión con Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y un alto mando de la Fiscalía estatal, lo que ha levantado fuertes críticas contra el gobierno de Morena.
La oposición no ha tardado en recordar episodios polémicos como el “culiacanazo” de 2019 y el saludo de AMLO a la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2020, señalando estos eventos como indicios de complicidad. Aunque López Obrador ha desmentido las acusaciones, la sombra de la presunta protección al cártel sigue acechando su administración, especialmente ante la creciente presión de Estados Unidos en su lucha contra el tráfico de fentanilo.
Con el arresto de Zambada, quien durante más de cuatro décadas había evitado la cárcel, el panorama político se torna cada vez más tenso, alimentando teorías sobre la influencia del narcotráfico en la política mexicana y las posibles consecuencias para futuras elecciones.
Información/ AristeguiNoticias






