El queso de bola, una joya culinaria originaria de Ocosingo, Chiapas, ha sido calificado como “único y suculento, de lo mejor de México” por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Este alimento emblemático, creado hace casi un siglo, no solo ha perdurado en el tiempo, sino que ha conquistado mercados internacionales, llegando a países como Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Brasil, Japón y China.
Según el cronista vitalicio de Ocosingo, Catarino Ramón Trujillo Trujillo, el queso de bola es “sui generis”, siendo uno de los 40 quesos genuinos de México y el primer producto de la región en ser envasado al alto vacío. Su historia está profundamente arraigada en la necesidad de preservar los productos lácteos en una época en la que la producción superaba la demanda local.
El origen del queso de bola se remonta a 1927, cuando Fidelino Solórzano Trujillo, un visionario ganadero de la región, creó esta delicia a partir de una receta europea y la adaptó a las condiciones locales. Junto con su esposa, Elvira Ramírez Sánchez, experimentaron con diferentes métodos para preservar el queso, dando como resultado un producto que encapsula sabor, olor y textura, alargando su vida útil.
El queso de bola no es solo un alimento, es una pieza de la historia de Ocosingo, un testimonio de la creatividad y perseverancia de sus habitantes. Hoy en día, es uno de los productos más demandados de la región, apreciado tanto en su tierra natal como en el extranjero, donde continúa deleitando paladares con su sabor único y su rica tradición.
Información/ LaJornada






