En la reciente votación para la renovación de la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, conocido como ‘Alito’, fue confirmado en su cargo con el respaldo de la fórmula que encabeza junto a Carolina Viggiano. A pesar de la aparente victoria con 440 votos a favor, exdirigentes del PRI han denunciado graves irregularidades y piden la nulidad del proceso.
Moreno defendió la legitimidad del proceso en su discurso, destacando que el partido obtuvo más del 90% del apoyo interno. Reconoció a sus contrincantes, Lorena Piñón y Cuauhtémoc Betanzos, a quienes agradeció su participación.
Sin embargo, figuras como Dulce Sauri Riancho, Pedro Joaquín Coldwell y Enrique Ochoa han criticado al Tribunal Electoral del Poder Judicial, acusándolo de ser cómplice en un proceso que califican de “atraco”. Según ellos, la reelección de Moreno se logró mediante una reforma ilegal de los estatutos y una Asamblea Nacional fuera de las normativas establecidas.
Los exdirigentes sostienen que el proceso fue llevado a cabo a “puerta cerrada”, sin propuestas ni debate, y afirman que la reelección de Moreno contraviene los principios de paridad de género y de igualdad establecidos en la Constitución y los Estatutos del PRI.
En respuesta a la situación, Enrique Ochoa Reza pidió al Instituto Nacional Electoral (INE) intervenir para anular la elección y restaurar la legalidad en el partido. A pesar de las críticas, Moreno subrayó la necesidad de una reforma integral en el PRI para recuperar la confianza ciudadana y adaptarse a los nuevos tiempos.






