A pocas horas de la visita del Presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo para supervisar las obras del Tren Maya en Quintana Roo, las carreteras del sur del estado se encuentran bloqueadas por integrantes de la Organización de Transportistas Unidos. Los manifestantes exigen el pago de más de 90 millones de pesos por el traslado de roca basáltica.
El primer bloqueo inició en la carretera Huaypix-Xulhá alrededor de las 08:00 horas, con casi 90 minutos de retraso respecto a la convocatoria original. Los transportistas han anunciado que a las 10:00 horas bloquearán también el acceso al Aeropuerto Internacional de Tulum.
La protesta no es exclusiva de Quintana Roo. La Organización de Transportistas Unidos convocó a bloqueos similares en la Ciudad de México, Cuernavaca, Querétaro, Puebla, Pachuca y Mérida, todos ellos demandando el cumplimiento del pago por sus servicios para el proyecto del Tren Maya.
En Quintana Roo, se han colocado 20 góndolas en el frente 7, situado entre Xulhá Bacalar; 10 unidades entre el Centro de Cómputo y Comando (C-4) y Huaypix; y un número similar en el acceso al Aeropuerto Internacional de Tulum. Las góndolas y volquetes llevan mantas con mensajes de denuncia y exigencia de pago, algunos de los cuales dicen: “Sedena NO Más corrupción. Respondan por los actos de sus empresarios protegidos y lo que nos adeudan. ¡Paguen! Servidores de la Corrupción”.
Los manifestantes responsabilizan a varios funcionarios y contratistas del adeudo, incluidos el teniente Gabriel Jesús Lomelí Vera, encargado del Frente 4; el mayor Osvaldo Osorio Peñaflor, del Frente 6; y el coronel Mario de Jesús Acevedo Hernández, del Frente 7. También acusan a los contratistas Ulises Ortiz Lozada y Nicolás Placencia.
Las filas de vehículos empiezan a formarse en las zonas bloqueadas, mientras que la presencia de fuerzas antimotines se ha registrado en el lugar, aunque hasta el momento no ha habido altercados significativos. Los transportistas han afirmado que mantendrán los bloqueos hasta que se resuelva el adeudo pendiente.
Esta situación pone en jaque la logística y la tranquilidad de la región, mientras se espera una solución por parte de las autoridades para evitar mayores contratiempos durante la visita presidencial y el desarrollo de las obras del Tren Maya.
Fuente: Reporteros de Banqueta







