
La icónica vacuna de AstraZeneca, una vez celebrada como un salvavidas en la lucha contra la pandemia global de Covid-19, se enfrenta a su ocaso. Tras admitir recientemente ante un tribunal la posibilidad de efectos secundarios graves, incluida la trombosis, la farmacéutica ha decidido retirarla del mercado a partir de mañana.
La decisión llega después de que la Comisión Europea retirara la autorización de comercialización de la vacuna Vaxzevria de AstraZeneca, ante la solicitud de la propia empresa. A pesar de su inscripción en el Registro de Medicamentos de la Unión para uso de emergencia en enero de 2021, la falta de demanda y la abundancia de otras opciones de vacunas han acelerado su salida del mercado.
El retiro de la vacuna de AstraZeneca plantea interrogantes sobre el futuro de la inmunización contra el Covid-19 y subraya la importancia de la seguridad en la salud pública. Este giro marca el fin de una era en la lucha contra la pandemia, mientras la atención se centra en otras opciones de vacunación disponibles y en la necesidad de abordar las preocupaciones sobre los efectos secundarios de las vacunas.






