La Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos, Todas y Todes ha urgido a las autoridades federales y estatales a proporcionar asistencia humanitaria de forma inmediata a cientos de familias desplazadas el 16 de enero en las localidades de Chicomuselo, La Concordia y Socoltenango, ubicadas en Chiapas.
El gobierno federal ha reconocido tanto a nivel nacional como internacional las causas subyacentes del desplazamiento forzado en México y destaca que las condiciones en Chiapas se ajustan a los estándares de desplazamiento interno provocado por la violencia criminal, publicó La Jornada.
Una inquietud primordial es que las poblaciones desplazadas abandonan propiedades y territorios que podrían caer bajo el control del crimen organizado.
La Red insta a la Federación y a los gobiernos estatales a no subestimar la gravedad de la situación, a reconocer la urgencia del desplazamiento interno forzado y a tomar medidas concretas para aprehender a los responsables de dichos hechos delictivos.
Además, se solicita la creación de condiciones propicias para un eventual retorno y medidas que eviten la repetición de estos eventos.
La organización expresa su preocupación ante la posibilidad de que, si no se aborda de manera adecuada este desplazamiento, otras comunidades también tomen la decisión de desplazarse debido a la falta de garantías para la protección de sus vidas e integridad.
Destaca que las instituciones estatales son responsables de abordar esta emergencia humanitaria, teniendo en cuenta tanto la reciente salida de pobladores de Chicomuselo, Socoltenango y La Concordia, como el desplazamiento previo en áreas como Comalapa, Comitán, La Trinitaria, Bella Vista y La Grandeza.
Este éxodo se produjo tras enfrentamientos entre delincuentes y militares en Nueva América, Chicomuselo.






